Avispas, mosquitos y otros insectos en la piscina
Distintos insectos se acercan a una piscina por razones distintas: unos buscan agua, otros comida, otros simplemente luz. Identificar cuál es el problema ahorra probar remedios que no sirven.
Avispas y abejas
Buscan agua para refrescar el nido, sobre todo en días muy calurosos, y se sienten atraídas por restos de comida o bebidas dulces cerca del agua. No son agresivas mientras beben, pero el riesgo de picadura aumenta si alguien las pisa sin querer en el borde.
- Retira comida, fruta y bebidas azucaradas de la zona de la piscina.
- Coloca un bebedero alternativo alejado, con agua y algo flotante donde puedan posarse: a veces basta con darles una alternativa más cómoda.
- Si hay un nido cerca, dirígete a un servicio de control de plagas en vez de intentar eliminarlo tú mismo.
Mosquitos
No suelen criar en una piscina con cloro correcto y filtración activa, porque las larvas necesitan agua estancada. Si ves mosquitos alrededor, la cría probablemente esté en otro punto del jardín: macetas con agua, canalones obstruidos, cubos olvidados. Revisa esos focos antes de sospechar de la piscina.
Insectos que caen y no pueden salir
Escarabajos, saltamontes o polillas suelen caer al agua atraídos por la luz nocturna o simplemente por accidente, y no consiguen salir por las paredes lisas. Una salabre de mango largo cada mañana es la solución más simple. Si el problema es constante, una tira de escape flotante en el borde, tipo rampa, ayuda a que salgan solos.
Por qué el cloro no ahuyenta insectos
El cloro desinfecta el agua frente a microorganismos, pero no repele insectos voladores. Un nivel de cloro alto no es una solución para las avispas ni para los mosquitos, y forzarlo solo consigue irritar a quien se baña.
Seguir leyendo
Agua verde: cómo recuperar la piscina en 48 horas
El protocolo exacto de choque, en qué orden y por qué el pH va antes que el cloro.
Agua turbia o lechosa: las cuatro causas y cómo distinguirlas
Descarta en orden: alcalinidad, filtro, horas de filtración y floculante.
pH y alcalinidad: qué medir, en qué orden y con qué margen
La alcalinidad manda sobre el pH. Si no la ajustas primero, el pH no se queda quieto.